domingo, 14 de marzo de 2010

Regencia de María Cristina (1885-1902)


(Ramón Casas., La carga. 1899)

(Joaquín Sorolla., Y aún dicen que el pescado es caro. 1894)

(A. Estruch., La huelga de 1901)

(María Cristina de Habsburgo jura la Constitución de 1876)

Poco antes de la muerte de Alfonso XII, el 25 de noviembre de 1885, la continuidad del sistema político canovista quedaba asegurada en El Pacto de El Pardo, mediante el cual Cánovas y Sagasta se comprometieron a ayudar a la regente y a facilitar el relevo pacífico del turno correspondiente de los partidos en la oposición o en el poder.

Sin embargo, la realidad social y política de España comenzó a mostrarse tal y como era en realidad. Los grupos políticos que no participaban en el artificio democrático del canovismo, comenzaron a tomar fuerza. Así, los obreros comenzaron a afiliarse al recién nacido Partido Socialista Obrero Español, fundado por Pablo Iglesias en el comedor de la Casa Labra el 2 de mayo de 1879, o simpatizaban con el anarquismo. La huelga general de 1901 fue el claro exponente del protagonismo de los obreros de los principales núcleos industriales de España.

Por otro lado, en Cataluña y el País Vasco, los nacionalismos periféricos plasman sus ideales en la fundación de grupos políticos. Enric Prat de la Riba o Valentí Almirall contribuyeron a la creación de la Unió Catalanista, cuyo programa de gobierno quedó plasmado en las Bases de Manresa. En el País Vasco, Sabino Arana fundaba, en 1895, el Partido Nacionalista Vasco.

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