martes, 5 de octubre de 2010

ETAPAS DE LA "RECONQUISTA"




En el avance de los reinos cristianos hacia el sur, podemos hablar de dos grandes fases:

1. El período de supervivencia: el lento avance (s. VIII-X)

Las guerras civiles entre árabes y bereberes a mediados del s. VIII dejaron desguarnecido el norte del valle del Duero. Esta “tierra de nadie” la ocupó en el s. IX Alfonso III (León, Burgo de Osma, Zamora) fundando el reino de León, y llevando su capital hasta más allá de las montañas de Asturias. Por su parte, la frontera oriental del reino era la más expuesta por la proximidad al rico valle del Ebro, por lo que los condes que la defendían gozaban de mayor libertad y fueron progresivamente separándose de León. Finalmente el conde Fernán González se declaró independiente de León a principios del s. X. Castilla avanzaría hacia el Sur hasta llegar a Somosierra.

En cuanto a los reinos de Navarra, Aragón y los condados catalanes, el avance de todos estos núcleos fue mínimo debido tanto a la fuerza de los musulmanes, sólidamente establecidos en el valle del Ebro, como a su propia debilidad al estar estos territorios poco poblados. Sin embargo, la riqueza agrícola y comercial de Zaragoza hizo que los musulmanes la mantuvieran en su poder hasta 1118, en que fue conquistada por Aragón.

2. La expansión de los reinos cristianos: s. XI-XIV.


La rapidez en la expansión a partir del s. XI se explica por la debilidad de Al-Andalus que siguió al califato, tras la fragmentación política (reinos de Taifas). Castilla ocupó el valle del Tajo y Aragón el curso medio del Ebro. Ello motivó que a finales del s. XI los reinos de taifas solicitaran la ayuda del imperio de los Almorávides, quienes consiguieron momentáneamente detener el avance cristiano. A lo largo del siglo XII se unieron Cataluña con Aragón (1137) y se independizó Portugal (1143). A la ralentización del avance cristiano contribuyeron, entre otros, el enfrentamiento castellano-aragonés, que obligó a la firma de acuerdos de reparto (Tudilén, Cazola,…) que garantizaron la salida al mar Mediterráneo para Castilla por Murcia. Además, en 1195, Alfonso VIII fue derrotado estrepitosamente por los almohades en la batalla de Alarcos. Este hecho detuvo el avance de los reinos cristianos durantes más de veinte años.

Con todo, a finales del s. XII el proceso de expansión se aceleró. Primero la marcha de los Almorávides propició la conquista de La Mancha y Extremadura (valle del Guadiana). Finalmente la derrota de sus sucesores, los Almohades, (batalla de las Navas de Tolosa, 1.212) facilitó la conquista de Castilla del valle del Guadalquivir (Fernando III) y Murcia (Alfonso X) y la ocupación por Aragón del reino de Valencia y Baleares (Jaime I).

El acontecimiento político más importante es la unión definitiva de Castilla y León bajo el reinado de Fernando III (aunque ya antes se habían dado varías uniones pasajeras). Sus sucesores (Alfonso X, Sancho IV,…) ejercerían su poder sobre un solo reino.

A finales del s. XIII, Aragón, Portugal y Navarra habían llegado al límite de sus posibilidades de expansión. Castilla, sin embargo, mantenía todavía frontera con el reino musulmán de Granada que no se conquistó hasta el reinado de los RRCC por los problemas internos de Castilla (guerras civiles).

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